campeon

Esta foto me trae buenos recuerdos de mi etapa en la universidad. Desconozco su fuente, pero su elocuente mensaje merece ser difundido, ¿no creéis?

Seguidamente, os adjunto el artículo que escribí hace tiempo para actualpsico, sobre consejos para madres y padres de pequeños deportistas.

El apoyo familiar es clave para predecir el éxito deportivo. Aquellos niños cuyos padres les llevan al entreno, les van a animar a los partidos, se interesan por su evolución, o se implican en las tareas del club, tienen más probabilidad de desarrollar una carrera deportiva exitosa. Deportistas talentosos nos hablan de la importancia que tuvo para ellos algo que a primera vista es tan sencillo como que sus padres les prepararan un desayuno completo antes del partido.

Sin embargo, hay límites que los padres no deben traspasar…

Por ejemplo ejercer de pseudo-entrenadores, ya sea contradiciendo las decisiones del entrenador, o bien ocupándose ellos mismos de la preparación física de sus hijos, frecuentemente al margen del resto del equipo. Os recomendamos ir con cuidado con estas actitudes, porque pueden causar una elevada presión en los niños, además de un agotamiento físico. Los niños muy autoexigentes y/o inseguros a menudo piden ellos mismos entrenar extra. En este caso son padres y entrenadores quienes han de frenarlos por su bien como deportistas.

Cuando elegimos un club para nuestros hijos, debemos confiar en las directrices que éste marca y siempre tener en cuenta que en edad infantil, la actividad deportiva ha de estar basada en la diversión y el aprendizaje de gran variedad de destrezas deportivas y no en la especialización ni la competición. Esta orientación facilita que los deportistas jóvenes adopten una actitud positiva hacia el deporte y lo practiquen durante mayor número de años, lo cual a su vez favorece, cuando éste sea su objetivo, que lleguen a ser profesionales en su juventud y adultez y evita abandonos prematuros.

Al ver un talento especial en el niño, los adultos de su alrededor podemos caer en el error de querer ayudarlo para que destaque en las categorías inferiores y fomentar su profesionalización temprana, lo cual deriva en un exceso de disciplina o de presión puesta en el niño. La carrera deportiva es un proyecto a largo plazo y no conviene darlo todo nada más empezar, teniendo en cuenta que un éxito precoz mal gestionado puede derivar en un abandono llegada a la adolescencia, cuando por ejemplo, el resto de chavales se desarrollen o empiecen a entrenar más.

Si como lectores os estáis preguntando ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo sin presionarlo? Probad de acompañarlo, llevarlo puntualmente a sus citas. Preguntadle si lo ha pasado bien, si ha aprendido algo nuevo hoy. Dejad de interesaros por si han perdido o ganado. Escuchad más que opinad. Elegid un club con una buena orientación educativa y dejad para el entrenador la preparación física y táctica. Respecto al éxito, paciencia, no es lo importante en edades infantiles, sin embargo si lo es el amor por el deporte y la diversión.