Marta, hemos tenido un bebé hace poco y mi hijo mayor está muy irritable ¿serán celos? ¿Cómo podemos ayudarle?

Te sorprendería la frecuencia con la que me consultan las familias que han tenido un bebé recientemente y de pronto sienten que las cosas con su hijo mayor se están complicando. Incluso niños que habían destacado por su carácter apacible, se pasan el día enfadados, irritables, lloran por “cualquier cosa”  o es como si todo les pareciera mal.

Una de las situaciones que más preocupa a los padres, es que el hermano mayor intente golpear al bebé o le achuche con una intensidad que podría llegar a dañarle, lo que les pone con el corazón en vilo. Muchos cuentan que les causaría pánico dejar al hijo mayor un instante a solas con el bebé, ¿Te suena?

También aparece la culpa por no poder darle a este hijo mayor toda la atención que ha tenido hasta este momento y claro, la preocupación por cómo de mal debe de estar sintiéndose.

Pues si te sientes identificada/o con estos comentarios, sigue leyendo, porque te voy a dar algunos consejos para gestionar esta situación de la mejor manera para los tres: tu hijo mayor, tú y tu bebé.

Asume que es normal sentir celos con la llegada de un hermano y es bueno expresarlo.

Este es el primero e importantísimo paso: quitarle carga a esto de “los celos”.  Tu hijo está adaptándose a una nueva situación familiar y es comprensible que esto le cause un desasosiego. También es habitual sentir una mezcla de incorformismo, enfado, y miedo, con sus respectivos sentimientos encontrados hacia el hermano recién llegado.

Respira hondo. Guarda unos segundos para hacer lo que te propongo a continuación. Imagina que tienes 3 años y llega una persona nueva a tu familia. De sopetón tienes que compartir con ella los espacios, el tiempo y la dedicación que te dan tus padres. Imagina como todos tus privilegios se ven, de golpe y porrazo, reducidos por lo menos a la mitad.  Además, ¿quién sabe si te habías formado una expectativa idealizada de lo que significaba tener un hermanito?: seréis muy amigos, podrás jugar con él… Pero la cruda realidad ahora, es que este pequeñillo demanda a tu madre a todas horas, no sabe ni chuparse un dedo y ni siquiera te lo dejan tocar… Y tu no sabes cuánto tiempo va a durar esto, ni hacia dónde va a evolucionar. ¿Cómo te sientes?

Pues sí, sentirse intranquilo, nervioso, desubicado, asustado o enfadado en esta situación es normal, y es sano.  Y para mantener una buena regulación emocional, es necesario expresarlo. Y ahora dirá alguno… ¿entonces qué? ¿le dejo que le zurre al hermano? Nooo, no voy por ahí. Ahora te cuento qué puedes hacer para ayudarle a transitar este periodo sin herir a nadie, ni a sí mismo.

Permíte a tu hijo mayor que muestre sus sentimientos a la vez que proteges al bebé

En la educación emocional de los niños, es importante validar todos sus sentimientos. Sería como decirles “está bien sentir lo que sientes” “te quiero y te querré te sientas como te sientas y te comportes como te comportes. Te quiero y te querré SIEMPRE” (Este segundo es el principio del amor incondicional).

Teniendo en cuenta esto, te recomiendo que evites comentarios que juzguen el comportamiento de tu hijo. La atención y energía que destinarías a juzgarle o a disciplinar, puedes dedicarla a otras dos cosas básicas:

La primera: proporcionarle a tu hijo recién nacido seguridad. O sea, vas a protegerlo físicamente (levantarlo, abrazarlo, apartarlo, ponerte entre él y su hermano mayor).

y la segunda: proporcionarle a tu hijo mayor la oportunidad de expresar su impulso de agredir sin dañar a nadie y sin culpabilidad.  Para esto, te propongo que pruebes con lo siguiente:

Preparad un taco muy grandote de plastilina, que se pueda espachurrar o golpear, y ofreceselo a tu hijo para sacar sin culpa toda su rabia. Puedes animarlo a ello diciéndole: “¿quieres pegar?, toma para que golpees” y seguir prestándole atención mientras lo hace.  Sin juzgarlo, simplemente observarlo.

También puedes pedirle que te dibuje lo que siente. Usa una hoja grande de papel y ceras para que pueda explayarse en expresar sus sentimientos, poniéndoles forma y color. Esto le ayudará a sentirse mejor.

Siempre repítele y repítete, que le permites sentirse tal y como uno se siente, y que para vosotros está bien expresarlo así, ya que ni a la plastilina ni al papel les duele…

Ayúda a tu hijo a expresar sus sentimientos ante la llegada de su hermanito

Ayúda a tu hijo a expresar sus sentimientos ante la llegada de su hermanito

 

Cuídate y déjate cuidar para mantener la calma y la empatía

Sé que para ti tampoco es fácil este momento, que también te estás reajustando igual que toda la familia lo está haciendo. Cuídate y descansa el máximo que puedas, si tu niño/a interior está cuidado, podrás gestionar mejor tus emociones. Ten confianza en que todo se va poniendo a sitio.

**Las estrategias que te he contado sirven para manejar un primer momento de crisis, pero hay muchas otras cosas que puedes hacer desde antes que el bebé nazca y en el dia a dia de la relación con tus dos hijos. Si te interesa, estate atento al blog porque seguiré hablando de ello.  También puedes seguirme en mi página de Facebook, en la cual cuelgo las actualizaciones.

 

RESUMEN:

Es normal sentir celos con la llegada de un hermano y es bueno expresarlo. Si tu hijo mayor se muestra furioso o hace daño a su hermano recien nacido, permítele que muestre sus sentimientos a la vez que proteges al bebé. Evita recriminar ni culpabilizar. Cuídate y descansa el máximo que puedas, para poder gestionar mejor tus emociones.

 

*Artículo escrito por:

Marta Ocaña Mariné, psicóloga del deporte, psicóloga educativa, psicoterapeuta.

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