Es viernes tarde, hasta el domingo no compites, pero ya están ahí instalados los dichosos nervios. Ojalá pudieras deshacerte de ellos… Has oído hablar de la Psicología Deportiva, pero no sabes si va a poder ayudarte a ti, ni por dónde empezar ni a quien pedir ayuda.

Dime si te identificas con este prototipo:

Eres deportista desde que tienes uso de razón  y ya has trabajado de sobras a nivel físico, técnico y táctico.

Conoces tu deporte en profundidad y además sabes que tienes buenas cualidades para él,

PERO cuando se acerca el momento de competir toda esta preparación te parece poca, empiezas a sentir ese nerviosismo tan molesto, te invaden las inseguridades y quisieras salir corriendo de ahí por tal de no afrontar un posible fracaso y por tal de no volver a pasar esos nervios.

¡Malditos nervios!

Pero ya estás allí y tú eres una persona comprometida. Tiras adelante y compites.

Con suerte, podrás trampear este nerviosismo y competir medianamente bien y hasta la próxima.

Con peor suerte, el malestar provocado por los nervios va a minar toda tu ejecución, quedarás insatisfecho/a con tu actuación y tus inseguridades quedarán confirmadas.

Si este bucle te suena familiar y sigues aquí leyendo, está claro que lo te conviene ahora mismo es ponerle atención a estos miedos e inseguridades que te invaden cuando vas a competir, para que la competición deje de ser una pesadilla y vuelva a ser una fiesta en la que mostrar y compartir todo lo que has aprendido en los entrenos.

Necesitas ayuda de un/a profesional de la psicología deportiva, pero no sabes por dónde empezar, a quién pedir ayuda ni cómo hacerlo.

Si te digo esto tan convencida es porque un día yo también estuve allí, siendo deportista y sintiendo que estaba sufriendo demasiado y que podía competir mucho más cómodamente y mejor si pudiera deshacerme de mis nervios y si supiera cómo hacerlo…

Y también como tú, estuve tiempo sin tomar las medidas necesarias, sin pedir ayuda al respecto. ¡Y eso que yo ya estaba estudiando psicología!

Hasta que tome consciencia y actué, y de la mano de las que fueron mis psicólogas del deporte aprendí a tomarme la competición de otra manera, y el deporte dejó de estar marcado por los nervios para volver a ser fuente de satisfacción y diversión. ¡Qué alivio!

Eso sí, durante años me quedó la espina de haber buscado esta ayuda demasiado tarde, de haberme podido ahorrar sufrimiento y nerviosismo y de poder haber tenido un mejor rendimiento con menos esfuerzo.

Esto último no te lo cuento para darme pena, sino para que mi experiencia pueda servirte a ti que aún tienes la ilusión de dedicarte profesionalmente al deporte y  de mejorar tu rendimiento… pero sientes que te estás “quemando”, que pasas demasiados nervios y el deporte esta siéndote ya más fuente de sufrimiento que de satisfacción.

Sigue mi consejo y actúa lo antes posible para reconducir la situación y tomar tú el control y no los nervios.

De corazón te lo digo. Sigue tu intuición, toma consciencia, y pide ayuda…

  • ¿tienes dudas de por dónde empezar? léete esto: (articulo 3 técnicas que todo deportista debería saber)
  • ¿No sabes cómo hacerlo? pues esto es fácil, puedes llamarme al 620750187 o escribirme un mensaje desde el formulario de mi web.

Bueno, ahora ya tienes tres excusas menos 😉

Hasta pronto, ¡Un abrazo!