DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

Cada niño merece una escolaridad feliz

Nuestros hijos pasan un mínimo de 5 horas al día en la escuela. Obviamente su experiencia como estudiantes va a verse reflejada en su autoestima y en su autoconcepto y también va a afectar a sus decisiones profesionales futuras.

El sistema escolar debería ser igual de amable para todos, pero no siempre es así. Los chicos y chicas con trastornos del aprendizaje, conductuales, emocionales o del desarrollo pueden tener especiales problemas de adaptación en la etapa escolar.

Y las familias se ven inmersas en un periplo hasta encontrar las ayudas o circunstancias que sus hijos necesitan para tener una escolaridad feliz y provechosa. Mi objetivo es ofrecer una guía para estos padres y madres, en darles a conocer más recursos, explorar nuevas opciones adecuadas a su hijo. 

Por supuesto también doy un apoyo psico-pedagógico y emocional en el día a día de los estudiantes.

Diagnósticos y situaciones en que suelo trabajar aportando un apoyo psicopedagógico específico:

  • DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE DE LA LECTURA, EL CÁLCULO O LA EXPRESIÓN ESCRITA. DISLEXIA.
  • DESMOTIVACIÓN ESCOLAR
  • DIFICULTADES EMOCIONALES O CRISIS VITALES QUE INTERFIEREN EN EL APRENDIZAJE (BLOQUEO EMOCIONAL)
  • TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN CON O SIN HIPERACTIVIDAD (TDA, TDH, TDAH)
  • TRASTORNOS GENERALIZADOS DEL DESARROLLO: AUTISMO, SÍNDROME DE ASPERGER
  • CAPACIDADES INTELECTUALES EXCEPCIONALES POR DEBAJO O POR ENCIMA DEL TERMINO MEDIO.

En cualquiera de estos casos, podéis beneficiaros como familia de un apoyo psico-pedagógico y emocional. Cuento con 10 años de experiencia como psicóloga educativa y reeducadora psicopedagógica. Acompañando a los estudiantes y asesorando a sus familias.

Mi sistema de trabajo con estudiantes adolescentes y jóvenes:

Desde un enfoque psicopedagógico: 

  • Estudio el estilo de aprendizaje del alumno y sus motivaciones.
  • Le ayudo a ser más consciente de sus puntos fuertes y usarlos en su favor.
  • Le propongo establecerse metas y valorar sus progresos de manera individual, independientemente del ritmo de su grupo clase.
  • Buscamos juntos una mecánica y hábito de trabajos que se adecuen a su estilo e insistimos hasta afianzarlos.
  • El último paso es adquirir la autonomía, hasta que el apoyo psicopedagógico ya no es necesario.
  • En todo este proceso potencio la comunicación con otros profesionales: docentes, logopedas, psicólogos, psiquiatras, optometristas… y por supuesto con la familia del alumno, con la finalidad de trabajar juntos en favor de este chico o chica.

Desde un enfoque psicoterapéutico: 

  • Exploro la presencia de trastornos emocionales o crisis vitales que estén afectando al aprendizaje de este niño o niña.
  • Valoro el estado de la autoestima y  del autoconcepto de este chico/chica y lo potenciamos.
  • Trabajamos las relaciones entre compañeros y con los adultos (padres y profesores).
  • Ayudo al alumno adolescente a explorar su proyecto vital y profesional, para que estudiar pase a tener un sentido (si no lo está teniendo para él o ella)

 

“Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil.”  Albert Einstein